Indignación entre los vecinos del pueblo
Por Juan Sabino Cruz
TLANALAPA, Hgo. – Una serie de recientes movimientos y despidos de trabajadores del Ayuntamiento de Tlanalapa ha generado inconformidad entre habitantes y sectores de la administración municipal, quienes cuestionan la forma en que la presidenta municipal, Abril Martínez Portillo, está realizando los llamados “ajustes”.
De acuerdo con quejas ciudadanas, entre los trabajadores separados de sus cargos se encuentran Sergio García, del área de Contraloría de Investigación; Gabriela Calderón, de Contraloría, y Evelin, auxiliar de Tesorería, además de otros servidores públicos.
Los inconformes sostienen que algunos de los trabajadores despedidos contaban con experiencia y cumplían con sus responsabilidades, por lo que consideran que las decisiones podrían responder más a diferencias internas que a una evaluación objetiva del desempeño.
Al mismo tiempo, señalan que otros funcionarios permanecen en sus cargos pese a cuestionamientos sobre su desempeño, situación que —afirman— ha provocado malestar entre ciudadanos y trabajadores municipales.
Uno de los principales cuestionamientos apunta hacia el secretario municipal, a quien los denunciantes señalan como vecino de Zempoala y presunto operador de algunos de los movimientos de personal.
Los afectados podrían recurrir a las instancias laborales correspondientes para reclamar lo que consideren despidos injustificados. De prosperar las demandas, el Ayuntamiento podría enfrentar nuevos laudos y obligaciones económicas, con impacto directo en las finanzas municipales.
Hasta el momento, no se conoce una postura pública de la alcaldesa Abril Martínez Portillo respecto a los señalamientos ni una explicación oficial sobre los criterios utilizados para determinar las bajas.
La inconformidad crece mientras habitantes de Tlanalapa demandan que los cambios en la administración respondan a criterios de eficiencia y servicio público, y no a diferencias personales o políticas.
El caso podría escalar si los trabajadores despedidos formalizan sus denuncias ante las autoridades laborales. Todo por la falta de conocimiento y sensibilidad política de la alcaldesa Abril Martínez Portillo.
