¿Abusos en la secundaria general número uno de Apan?

Por Juan Sabino Cruz

Pachuca, Hgo. – A unos días del regreso a clases, uno de los temas que más preocupa a las familias hidalguenses es el gasto que representa el inicio del ciclo escolar. Aunque el Gobierno entrega uniformes, zapatos y útiles escolares, persiste la polémica por las llamadas cuotas voluntarias que algunas escuelas solicitan a madres y padres de familia.
En entrevista, Natividad Castrejón Valdez, secretario de Educación Pública de Hidalgo, habló sobre el regreso a las aulas y fue contundente al señalar que ninguna familia puede ser obligada a pagar cuotas escolares.
—¿Cuántos estudiantes regresarán a clases el próximo lunes?
—El lunes 31 de agosto regresan a clases los alumnos de los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria. Estamos hablando de aproximadamente 630 mil a 650 mil estudiantes en todo el estado.
—El Gobierno entrega zapatos, uniformes y útiles escolares, lo que representa un alivio para la economía familiar. Sin embargo, persiste la preocupación por las llamadas cuotas voluntarias. ¿Qué pueden hacer los padres de familia?
—En el terreno legal, las cuotas no son una obligación para ningún padre o madre de familia. Son acuerdos que toman las comunidades escolares para contribuir a solventar algunos gastos y necesidades cotidianas de las escuelas.
La realidad es que las escuelas tienen muchas necesidades del día a día y, en ocasiones, los recursos institucionales no alcanzan para atenderlas completamente. Por eso, las madres y padres de familia pueden establecer acuerdos sobre alguna aportación, de acuerdo con las circunstancias de cada comunidad escolar.
—Entonces, si una familia no tiene recursos o decide no aportar, ¿su hijo puede tener alguna repercusión?
—No. De ninguna manera. Si una madre o un padre de familia no puede o no quiere participar en una cooperación, eso no puede ser motivo para afectar al alumno en sus estudios, impedirle recibir documentos o negarle cualquier servicio educativo que le corresponda.
La Secretaría de Educación es muy insistente con directores y autoridades escolares para que esta situación quede perfectamente clara ante las familias.
Puede existir un acuerdo de la comunidad de madres y padres de familia, pero quien, por sus necesidades económicas o por decisión propia, no quiera participar, no puede ser objeto de ninguna represalia.
Además, tenemos que considerar las condiciones económicas de cada región. Hay comunidades donde las familias tienen mayores dificultades y, en algunos casos, incluso tienen varios hijos estudiando.
Por eso hemos insistido en que las aportaciones deben considerar la situación de cada familia y, en todo caso, procurar que sean por familia y no una carga excesiva por cada alumno.
—¿La Secretaría vigilará que no existan represalias contra quienes no puedan aportar?
—Sí. Seguiremos insistiendo y vigilando para que no se tome ninguna acción punitiva contra los alumnos cuyos padres decidan no participar en estas cooperaciones.
—Finalmente, si un padre o madre de familia considera que está siendo presionado u obligado a pagar, ¿dónde puede presentar una queja?
—La Secretaría de Educación Pública de Hidalgo cuenta con diversos medios digitales para que las madres y padres de familia puedan comunicarse, presentar sus inquietudes y hacer llegar sus quejas.
Mensaje para las familias
Con el regreso a clases de cientos de miles de estudiantes, el llamado de la autoridad educativa es claro: las cuotas escolares son voluntarias y ningún alumno debe ser condicionado, discriminado o afectado académicamente por la decisión de su familia de no aportar.
El reto ahora será que esta disposición no se quede únicamente en el discurso y que las familias sepan dónde denunciar cualquier presión o abuso.
ATENCIÓN APAN
Un ejemplo de ese tipo de abuso parece que ya se está dando o fue consumado en la Secundaria General “Miguel Hidalgo” Lugar donde aparte de una fila interminable de requisitos piden por un alumno 750 pesos, mil 125 por dos alumnos y ya de mayoreo mil 500 a quienes tengan tres hijos en secundaria. Ahí hace falta la atención de la autoridad educativa.

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