A través de una patente, esta planta pasa de ser un problema ambiental a una solución rentable
Para Alejandro Téllez, la investigación abre la posibilidad de establecer vínculos con empresas interesados en su aplicación
Pachuca de Soto, Hgo. – Durante años, el lirio acuático ha representado un problema ambiental debido a su capacidad de propagación y crecimiento acelerado. Sin embargo, para Alejandro Téllez Jurado, investigador Nivel III de la Universidad Politécnica de Pachuca (UPP), esta especie se convirtió en el punto de partida para desarrollar, mediante la ciencia y la biotecnología, una alternativa de aprovechamiento industrial.
Con 23 años de trayectoria como docente e investigador, Téllez Jurado ha dedicado parte de su trabajo al estudio de residuos lignocelulósicos; es decir, materiales de origen vegetal que pueden transformarse para obtener compuestos de utilidad. En su laboratorio, donde trabaja junto con estudiantes y colaboradores, la investigación científica se orienta a identificar problemáticas y convertirlas en oportunidades de innovación.
“El patentamiento incide en el desarrollo, la innovación y la transferencia tecnológica de las instituciones. Es decir, nosotros generamos proyectos de investigación y obtenemos resultados. Muchos de esos resultados pueden transferirse, siempre que respondan a alguna necesidad de la industria”.
“Entonces, ¿por qué es importante? Porque contribuimos al crecimiento de la región, del estado y del país al generar nuevo conocimiento y, posiblemente, más empleos. Además, cuando una tecnología se transfiere a una empresa, esta puede aprovecharla y llevarla al mercado”, expresó el investigador.
Hace 14 años, una de sus primeras investigaciones patentadas, desarrollada en colaboración con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), se enfocó en atender la problemática ambiental generada por el lirio acuático. A partir de esta planta, originaria de la Amazonia, el equipo desarrolló un proceso de hidrólisis enzimática para descomponer la materia vegetal y obtener compuestos más simples, principalmente azúcares como la glucosa.
El procedimiento permite transformar la biomasa vegetal en una materia prima con potencial para distintos procesos industriales. Entre sus aplicaciones se encuentran la generación de biomasa y la producción de alimentos balanceados, lo que convierte un residuo considerado problemático en un insumo con valor para la industria.
La patente fue transferida al sector industrial aproximadamente cinco años después de su otorgamiento y actualmente se encuentra en explotación. Para el investigador, este proceso representa uno de los principales objetivos de la ciencia aplicada: lograr que el conocimiento generado en los laboratorios se traduzca en soluciones concretas con impacto social y productivo.
Téllez Jurado sostiene que la investigación no debe limitarse a la generación de artículos científicos ni permanecer en los espacios académicos. El patentamiento, explica, permite proteger desarrollos novedosos y abre la posibilidad de establecer vínculos con empresas y sectores interesados en su aplicación.
Entonces, lo importante es ir a la industria, detectar necesidades y, con base en esas necesidades, “generar el trabajo de investigación para que nosotros tratemos de resolver esas necesidades y eso nos da un plus, porque ya tenemos una vinculación directa con la empresa y la empresa no tiene que estar buscando en el exterior ese conocimiento que se está generando dentro de las instituciones”.
En este proceso, la patente constituye una evidencia de que un desarrollo posee características novedosas y puede representar una alternativa tecnológica. Sin embargo, antes de llegar a esa etapa se requiere un proceso de investigación que implica establecer condiciones, realizar pruebas y perfeccionar procedimientos hasta obtener un producto o procedimiento susceptible de protección como propiedad intelectual.
Para Téllez Jurado, la transferencia tecnológica también representa una vía para fortalecer la capacidad científica y productiva tanto de Hidalgo como del país. Considera que las universidades públicas cuentan con el conocimiento y las capacidades necesarias para desarrollar soluciones a las problemáticas de su entorno y reducir la dependencia de tecnologías provenientes del extranjero.
Desde el laboratorio, la investigación se convierte así en un proceso que comienza con la identificación de un problema, continúa con el desarrollo de conocimiento y culmina en una tecnología aplicada. En el caso del lirio acuático, una especie considerada una amenaza ambiental se transformó en la materia prima de una innovación que logró cruzar la frontera entre la academia y la industria.
