Durante el primer trimestre de 2026, la Contraloría estatal, que dirige Álvaro Bardales, impulsó acciones de control interno y supervisión financiera, con base en la política de transparencia establecida por el gobernador Julio Menchaca.
Los comisarios públicos en las juntas de gobierno vigilan los procesos de planeación, programación, presupuestación y ejercicio del gasto, que garantiza cumplir las leyes, reglamentarias y administrativas, bajo principios de legalidad, austeridad, eficiencia, eficacia y transparencia.
Las cifras evidencian la magnitud del trabajo institucional. En el último trimestre 2025 se celebraron 191 sesiones extraordinarias, 89 relacionadas con el presupuesto, 32 con reglas de operación, cuatro de nombramientos y 66 para asuntos especiales y 76 sesiones ordinarias.
En acompañamiento técnico, se brindaron 359 asesorías telefónicas, 67 presenciales y cuatro especializadas a 66 organismos descentralizados, que fortalecen la coordinación institucional y la calidad en la gestión administrativa.
Se realizaron mesas de trabajo para la presentación de resultados de auditorías externas que realizan 40 despachos de contadores públicos independientes del Instituto Mexicano de Contadores Públicos con la participación de auditores, la Dirección de Órganos de Vigilancia y titulares de organismos públicos descentralizados, con el objetivo de promover un análisis preventivo y coordinado.
El comisario público adquiere relevancia estratégica al dar seguimiento a los procesos financieros y administrativos, verificar y fortalecer los mecanismos de control.
Estas acciones consolidan un modelo de supervisión basado en datos, que fortalece la transparencia, la eficiencia y la rendición de cuentas, que contribuyen a una administración pública más sólida y orientada a resultados.
