*“Muchas personas subestiman los conocimientos de las comunidades indígenas sin considerar que sus saberes son la
base de la ciencia”, indicó la egresada garza
Pachuca de Soto, Hidalgo. – Las creaciones gastronómicas tradicionales de la comunidad hñahñu
de Santiago de Anaya, en el Valle del Mezquital, representan el patrimonio biocultural de la
región, al transmitir recetas heredadas y aprovechar la diversidad de flora y fauna local, señaló
María Fernanda Quiroz Pérez, egresada de la Licenciatura en Biología por la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Durante su trabajo de tesis y mediante entrevistas con cocineros y cocineras, documentó las
especies más empleadas, su apariencia y sus usos, mientras que con el apoyo de la etnobiología,
que estudia la relación entre las comunidades humanas y su entorno natural, buscó visibilizar la
importancia de preservar tanto los saberes como las plantas y los animales involucrados.
El patrimonio biocultural de Santiago de Anaya incluye no solo alimentos y bebidas como tamales,
pulque, zacahuil o tortillas, sino también las recetas heredadas, las prácticas que se mantienen
vivas y los ingredientes tradicionales: maíz, maguey, xoconostle, quelites, frijol, calabaza, chile y
gualumbos, así como carnes de animales e insectos como chapulines, escamoles y chinicuiles.
Con ellos, anteriormente los habitantes de la comunidad realizaban ceremonias de culto, en las
cuales la comida era un elemento importante, mismo que ha perdurado durante generaciones que
hasta el día de hoy siguen replicando las recetas y compartiéndolas en los carnavales y ferias
gastronómicas de la zona.
Sin embargo, la egresada Garza compartió: “Muchas personas subestiman los conocimientos de
las comunidades indígenas sin considerar que sus saberes son la base de la ciencia, ya que ellos
conocen las características y los usos de cada planta, lo que hace posible la enseñanza en las
escuelas”.
Hoy, el cambio climático, la contaminación, la urbanización y la destrucción de los hábitats
representan amenazas para este patrimonio biocultural, por lo que la divulgación, visibilización y
concientización resultan fundamentales para mantener viva la relación entre la naturaleza, la
gastronomía y las comunidades hñahñu.

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