*Encubrimiento del director de Reglamentos Municipales
*Jamás hubo operativo para asegurar a los presuntos
*Ocurrió el asesinato y opera normalmente el antro de vicio
Por JUAN SABINO CRUZ
CIUDAD SAHAGÚN, Hgo. – Un aparente mundo de corrupción se puso al descubierto tras la muerte de un trabajador del bar Zenzao, fue cosido a cuchilladas mientras custodiaba el acceso al antro de vicio. Marcelino Muñoz, director de Reglamentos Municipales de Tepeapulco, tiene mucho que explicar, así como un agente del Ministerio Público que a decir de familiares mostró tortuguismo en sus actuaciones y supuestamente oculto pruebas para favorecer a los probables responsables de homicidio.
El bar Zenzao actúa fuera del marco de la legalidad por aparente apatía de las autoridades, Reglamentos municipales a cargo de Marcelino Muñoz se abstiene de hacer inspecciones, en cambio permite que el antro de vició funcione desde las 19:00 horas y hasta el amanecer del día siguiente, además, el personal que ahí trabaja carece de elementales prestaciones de ley.
NOCHE DE TERROR
Carlos Roberto “N”, de 55 años, vecino de la colonia independencia en Ciudad Sahagún, la tarde del viernes 27 de febrero del 2025, se presentó a trabajar como personal de seguridad en el bar Zenzao, localizado a la orilla de la carretera federal Ciudad Sahagún-Pachuca, casi frente al hotel Plaza.
La noche se desarrolló con normalidad, sin embargó, trascendió que cerca de las cinco de la mañana, uno de los clientes llamados “mala copa”, se puso intenso, muy pesado, ahí inicio el problema cuando Carlos Roberto cumplió con su labor de seguridad y procedió a sacarlo del antro de perdición, todo sin mayor problema, el hombre y un acompañante se retiraron del lugar en una camioneta, al parecer, marca Jeep Liberty.
Según un video en nuestro poder, el par de jóvenes regresó al bar Zenzao, estacionaron la camioneta en reversa para salir de frente el rápido, el conductor identificado como Alexis “N” bajo de la unidad y se fue a encarar al guardia de seguridad, todo premeditado, ya traía un arma blanca en la mano derecha, sorpresivamente empezó a coser a cuchilladas al guardia, después, el acompañante sujeto por la espalda a la víctima para seguir la agresión por casi 40 segundos.
Salieron tres hombres del interior del centro de perdición, así terminó el feroz ataque, el personal del Bar Zenzao observo las lesiones de su compañero, permitieron que se fueran los presuntos delincuentes que se retiraron con aparente tranquilidad. Jamás pidieron auxilio para buscarlos y asegurarlos.
El dueño y empleados del bar trasladaron al herido a la clínica 8 del IMSS. Hubo intensión o necesidad de llevarlo al Hospital General del Altiplano o al Hospital General de Pachuca por no ser derechohabiente del Seguro Social, pero a falta de ambulancia equipada ahí quedó hasta que dejó de existir.
OCULTARON TODO
Sobre los narrados hechos hubo un profundo hermetismo, aplacarlos hasta el aire, supuestamente nadie dio aviso a Seguridad Municipal, Policía Estatal o de investigación para implementar el operativo, localizar y poner tras las rejas a los autores de la agresión que se dice son vecinos del fraccionamiento San Isidro en el municipio de Tlanalapa.
Con el aviso de la trabajadora social del IMSS, personal de la agencia del Ministerio Público de Ciudad Sahagún dio inicio a la carpeta de investigación NUC 03-2026-00152, por el delito de lesiones y lo que resulte.
El guardia de seguridad murió tras penosa agonía por la cobarde agresión, el agente del Ministerio Público tuvo conocimiento del deceso del guardia de seguridad, el domingo primero de marzo emitió los documentos para realizar la inhumación del cuerpo, sin embargo, tardaron en entregar el cadáver y fue sepultado hasta el lunes dos de marzo.
Mientras familiares comentan que hubo tortuguismo en las actuaciones del MP, pues la víctima fue sepultada y no se había iniciado la búsqueda de los probables responsables, además de supuesta tardanza en reclasificar el delito de lesiones por homicidio calificado. Así los dos agresores siguen libres, son prófugos de la justicia.
Trascendió que las actuaciones del ministerio público tienen un código QR en cada foja, pero en todas las referidas diligencias solamente aparece el código en la actuación inicial.
Refieren que una hija del ahora occiso, declaró, aporto los videos y fotografias de los responsables, pero curiosamente desaparecieron de la carpeta de investigación.
Personal de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo refiere que todo se realizó dentro del marco de la ley.
PRIMEROS INFORMES
El día sábado 7 de marzo, una semana después del brutal homicidio, a nuestra redacción llegó un aviso donde indicaban que había acuchillado a un hombre en un bar, inclusive, ofrecieron proporcionarnos un video. Fue el primero y único contacto, jamás volvieron a contestar para proporcionar más datos.
Nuestros reporteros iniciaron la investigación para informar a nuestros lectores, nos encontramos con un “muro”, supuestamente nadie sabía sobre la mortal agresión, fue notorio que fuertes intereses impedían que trascendiera el hecho de sangre.
La Policía Estatal al mando de Javier Salamanca tajante afirmó que ignoraban sobre cualquier agresión, nunca recibió reporte alguno, ahora se sabe que el mando policiaco mintió, pues fue la Policía Estatal el primer respondiente y debieron pedir apoyo a la Policía Investigadora para asegurar a los probables homicidas.
Una vez que EL REPORTERO puso al descubierto los sangrientos hechos, muchas personas aportaron información, los videos y fotografías. Ahora autoridades superiores intervinieron y las investigaciones ya avanzan, esperan la pronta captura de quienes privaron de la vida al guardia del bar Zenzao.
Esperan que el agente del Ministerio Público haya solicitado los videos del interior del bar Zenzao, para avanzar las investigaciones en virtud que fue donde iniciaron los hechos, pues hasta ahora todo es impunidad.
Todo indica que oscuros intereses buscaron ocultar los hechos, pues de antemano buscan la impunidad, al grado que el antro de muerte opera con total normalidad.
La agresión ocurrió escasos 8 minutos antes de las cinco de la mañana del 28 de febrero, pero Marcelino Muñoz tolera que funcione hasta el amanecer, no le dio importancia al homicidio porque asegura que ocurrió afuera.
Sin duda, es necesaria la intervención del alcalde Félix Ávila y el cabildo para llevar a cabo la clausura y sancionar al servidor público que permite las irregularidades que ya costaron una vida.

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