La Secretaría de Salud refuerza acciones preventivas ante esta enfermedad.
PACHUCA, Hgo. – La Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) hace un llamado a la ciudadanía a tomar conciencia y asumir un papel activo en el cuidado de su salud para combatir la obesidad bajo un enfoque integral.
Este padecimiento crónico continúa consolidándose como uno de los principales retos de salud pública en el país. De acuerdo con datos recientes, en la entidad se han registrado 16 mil 105 casos de obesidad, así como 25 defunciones asociadas a esta condición.
Cifras que reflejan la urgencia de fortalecer las acciones de prevención, atención y concientización entre la población, pues la obesidad no es solo una cuestión de peso o apariencia, pues incrementa significativamente el riesgo de padecer diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y diversas complicaciones metabólicas.
Cuando no se atiende de manera oportuna, puede derivar en consecuencias graves e incluso mortales, como lo evidencian las defunciones registradas.
La dependencia señala que el incremento de estos casos está estrechamente relacionado con hábitos alimenticios inadecuados, el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas, el sedentarismo, así como factores sociales como el estrés y la falta de tiempo para realizar actividad física.
Esta combinación de elementos ha impactado de manera directa en la salud de la población y en la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
Más allá de las estadísticas, la obesidad afecta de forma directa la calidad de vida de las personas, ya que limita la movilidad, disminuye la energía, impacta la salud emocional y puede generar estigmatización social.
Asimismo, representa una carga importante para las familias y para los servicios de salud, debido a los costos asociados a la atención médica y a los tratamientos prolongados que requieren las enfermedades vinculadas a esta condición.
Ante este panorama, se enfatiza que la obesidad es prevenible y tratable mediante cambios progresivos y sostenidos en el estilo de vida.
Se recomienda adoptar una alimentación equilibrada, priorizando el consumo de frutas, verduras, leguminosas, cereales integrales y agua simple; realizar actividad física de manera regular, al menos 30 minutos diarios.
Además de mantener rutinas saludables de sueño y alimentación; reducir el tiempo frente a pantallas y acudir oportunamente a las unidades de salud para recibir orientación nutricional, así como un seguimiento médico.
Asimismo, se destaca la importancia de atender la salud emocional, ya que existe una relación directa entre las emociones y los hábitos alimenticios. De ahí la importancia de buscar apoyo psicológico cuando sea necesario, ya que puede contribuir de manera significativa al control del peso y al bienestar integral.
La SSH recuerda que la prevención y el tratamiento oportuno de la obesidad no solo reducen el riesgo de enfermedades graves, sino que mejoran la calidad de vida y fortalecen el bienestar físico, mental y social de la población. Combatir la obesidad es una responsabilidad compartida y una inversión en un futuro más saludable para todas y todos.

Share.